En mi práctica, utilizo las terapias conductuales, cognitivas y emocionales (TCCE).
Estas terapias, surgidas de la investigación científica, actúan en tres niveles: los comportamientos, las cogniciones (pensamientos) y las emociones. El objetivo es actuar sobre una o varias de estas tres variables para lograr un cambio beneficioso para el paciente.
Tres niveles de acción
- Los comportamientos: lo que hacemos y lo que evitamos.
- Las cogniciones: los pensamientos y las creencias que acompañan una situación.
- Las emociones: lo que sentimos y la manera de vivirlo.
Una eficacia demostrada
La eficacia de estas terapias ha sido ampliamente demostrada para los trastornos de ansiedad y depresivos, en la mayoría de los trastornos psiquiátricos, así como en el campo de la medicina conductual.
Un enfoque centrado en soluciones
Al utilizar un enfoque centrado en las soluciones y las alternativas, puedo ayudar a las personas a encontrar herramientas concretas para mejorar su situación y favorecer la toma de decisiones. En el proceso de cambio, el paciente tiene un papel activo en su proceso terapéutico: es su principal actor.
Según las necesidades, también integro enfoques interaccionales y humanistas.
